FUNCIÓN DE NOCHE

            La acción transcurre en el camerino de un gran teatro. Robin lo ordena con sumo cuidado. La función de tarde ya ha finalizado.

 

KATE-. (Entrando en escena.) Buenas tardes. ¿El señor Thorton, por favor?

ROBIN-. (Inquieto al escuchar la voz de Kate, no responde de inmediato.) Si… Perdone…

KATE-. Preguntaba por el señor Gerald Thorton… Disculpe si le he asustado… He entrado sin llamar…

ROBIN-. ¿Quién pregunta por él?

KATE-. ¡Oh! Voy con tanta prisa que ni siquiera me he presentado… Soy Kate. Su esposa.

ROBIN-. Lo siento señora Thorton… No nos conocíamos en persona…

KATE-. ¿Usted es Robin, no…? El jovencito ayudante de mi esposo… Me lo imaginé al entrar… Gerald  me ha hablado mucho de usted…

ROBIN-. (Incómodo.) Gerald…. El señor Thorton está en el café del teatro…

KATE-. Me imagino que de reunión de negocios…

ROBIN-. No le podría decir, señora Thorton…

KATE-. Por favor llámeme Kate… Si ambos hemos oído hablar uno del otro… Y trabaja usted con mi marido… Además ahora que han finalizado la gira y van a estar aquí más de tres meses… Nos veremos más a menudo… Me gusta estar muy pendiente de Gerald cuando trabaja… Sólo tiene en su cabeza la función… Yo misma me la sé de memoria… Gerald la repite continuamente en casa… Es un gran actor… Se merece el éxito que está teniendo… Es un gran luchador. Yo le pregunté muchas veces si tanto esfuerzo le merecía la pena. No se crea Robin, gestionar una compañía de teatro es más dificultoso de lo que uno cree. Yo siempre he estado junto a él. Le he dedicado toda mi vida. He celebrado con mi marido el éxito, y le he apoyado en los fracasos… Me encanta ver el cuidado con el que dobla usted la ropa… Gerald me ha dicho que sabe usted también coser y que la plancha se le da de maravilla… La verdad que mi marido ha tenido suerte con encontrarle usted, para mi desgracia…

ROBIN-. Las camisas en la caja roja… Los pañuelos…

KATE-. ¿No le importará que espere a Gerald en su camerino, mientras usted trabaja…? Quiero darle una sorpresa… Estuve viendo la función con unos buenos amigos, y todo han sido grandes elogios… La crítica tiene razón. Es el mejor trabajo de Gerald en años… Y el público está llenando el teatro. Las entradas están agotadas para las próximas semanas.  Me imagino que Gerald estará hablando con el empresario para prorrogar… ¿Sabe Robin, llevo veinte años casada con él? ¡Veinte años! Y parece que fue ayer cuando nos conocimos. ¿Se lo ha contado alguna vez? Se lo pregunto porque siempre termina contándolo todo, nunca ha sabido guardar secretos. En eso es muy diferente a mí. Yo soy más reservada… Decididamente, mi marido es un hombre afortunado al contar con usted. Es muy meticuloso con todo… Debe conocer muy bien a Gerald para saber cómo le gusta tener todo ordenado… Aunque él es un desastre en cuestiones de orden. En casa siempre tengo que ir detrás de él. Todos los días se le pierden las gafas. ¡Nunca las encuentra! A veces es como un niño… Es muy despistado, deja las cosas en cualquier parte, y después no recuerda donde están… Yo le quiero mucho… Le amo… Nunca he dejado de quererle… Y hemos tenido alguna crisis… ¿Usted tiene pareja Robin? La mujer que esté con usted va a ser afortunada, si cuida usted su casa como hace con mi marido… No me responde… Imagino que le estoy molestando. Estará cansado y con ganas de marcharse a su casa. Mañana tienen de nuevo doble función… Gerald me ha contado que ha alquilado usted un apartamento cerca del teatro. Un apartamento pequeño pero con mucha luz, puedo imaginármelo. Deben ser los de la Avenida. Cuando nos conocimos Gerald y yo, estuvimos viviendo en uno de ellos una temporada. A pesar del tiempo que ha pasado no habrán perdido encanto. Además los dueños son gente muy discreta si se les da buenas propinas… Ellos mismos me han comentado que mi marido suele visitarlo a usted con bastante frecuencia… ¿No es cierto Robin?

Breve silencio.

ROBIN-. Suele ir probarse el vestuario…

KATE-. El vestuario…

ROBIN-. Y a… A repasar texto…

Pausa incómoda.

KATE-. ¿Cuántas veces cambian ustedes el vestuario?

ROBIN-. Dos o tres por semana, depende…

KATE-. Mi marido siempre ha tenido un sudor muy fuerte. Suele echar a perder el tejido de las camisas.

ROBIN-. Así es…

KATE-. Lo que no entiendo es lo del texto. Podría hacerlo en casa… De hecho siempre lo ha hecho… Hasta que le conoció a usted… Últimamente Gerald está muy distante conmigo, frío incluso… Llega tarde después de la función, con alguna copa de más, la mayoría de veces champán… No me abraza, no me mira… Cuando ha estado de gira apenas me ha llamado por teléfono. Y cuando lo ha hecho nuestra conversación ha sido de apenas unos minutos…

ROBIN-. Su marido estará al llegar, señora Thorton…

KATE-. Kate, Robin. Llámeme Kate…

ROBIN-. Como le decía, Kate, Gerald estará a punto de llegar y yo ya he terminado mi trabajo, y me gustaría marcharme a casa…

KATE-. ¡Por favor no se marche! Me ha caído usted muy bien. Y tiene usted una conversación muy agradable. No es algo usual encontrar algo así en gente de su edad… Sentémonos… Hablemos. Y tomemos una copa. Seguro que Gerald tiene algo por  alguna parte… Además, creo que le hará ilusión encontrarnos a los dos aquí  hablando tan amistosamente… ¿No lo cree así Robin…? ¡Oh! No ponga esa cara… No es la primera vez que tomo una copa con algún amante de mi marido…

 

            Silencio largo. Kate y Robin mantienen sus miradas.

 

KATE-. ¿Creía usted que no lo sabía…? Hace muchos años que conozco sus escarceos… Y créame Robin, no me importan… No me importan hasta que comienzan a importarme. Y eso es lo que me está ocurriendo con usted… No se preocupe por el dinero… Mañana comience a hablarle de que le han ofrecido otro trabajo, que le pagan más, que es más importante y que no lo puede rechazar… El dinero que le haya prometido Gerald por su nómina, yo lo multiplicare por tres, o por diez si hace falta. Pero antes de la próxima semana lo quiero a usted fuera de este camerino y de la vida de mi marido. He luchado mucho por tener lo que tengo. Y no voy a dejarlo por un capricho… Un capricho… Eso es lo que es usted para Gerald. Nada más.

 

            Robin coge su abrigo y se marcha de escena. Kate abre su bolso, saca un pequeño espejo y comienza a retocarse su maquillaje y peinado. Robin vuelve a aparecer en escena.

 

KATE-. (Atenta sólo a sus retoques.) ¡Oh Gerald mi vida! Pensaba que ya no ibas a venir. Si no fuera porque tu abrigo está todavía aquí, ni te hubiera esperado. Ha sido una función deliciosa cariño. Fred y Margaret se han marchado encantados. Han sido muy amables, han venido a recogerme en su coche a casa, me han invitado a un vino antes de entrar al teatro… ¡Son estupendos! Quieren que vayamos a cenar a su casa cuando acabes con la función, quieren agradecerte el detalle de las invitaciones…

ROBIN-. ¿Siempre es así con su marido?

KATE-. (Sorprendida.) No tengo por qué responderle… ¡Márchese! ¡Gerald está a punto de llegar!

ROBIN-. Hace un momento no le importaba que nos viese juntos.

KATE-. Pues he cambiado de opinión. ¡Qué quiere!

ROBIN-. ¡Sentémonos! ¡Hablemos! ¿Quiere una copa? Gerald tiene una botella de whisky.

KATE-. ¡Qué pretende!

ROBIN-. Mientras nos tomamos esta copa, hacemos tiempo a que llegue Gerald. Será una gran sorpresa vernos juntos… Así podremos preguntarle con quien de los dos quiere pasar la noche…

KATE-. ¡No se atreverá…!

ROBIN-. ¡Claro que lo haré! Después de follarme durante este año a su marido, ya puedo con todo…

KATE-. Hijo de puta.

ROBIN-. A mí en realidad me da asco su marido… Por mi puede quedárselo. ¡Se lo regalo! Sólo estoy con él para subir, para llegar a la cima… Le utilizo para que apoye mi carrera como actor… Alguien como su marido, con tantos años de profesión y con los contactos que tiene, puede apoyar a que un jovencito como yo encuentre su oportunidad para saltar a la fama, y mantenerse en ella un tiempo… Quédese tranquila Kate. A mi Gerald no me importa en absoluto. Digamos que es un eslabón más de una cadena… Después… Cuando consiga mi propósito, habrá otros Geralds en mi vida…

KATE-. No tienes escrúpulos.

ROBIN-. No. No los tengo. Y no me importa reconocerlo… Vamos a hacer un pacto usted y yo. Vamos a pactar que esta conversación no ha existido jamás. Y que por tanto usted y yo, no nos conocemos en absoluto. Yo mantengo entretenido a su marido un poco de tiempo más… Un año más o menos… Y usted espera tranquila a que todo esto pase… Usted cumple su propósito… Yo el mío… ¡Y todos tan contentos!

KATE-. Si Gerald supiese…

ROBIN-. Pero no lo tiene por qué saber… ¿No es así Kate? ¿O quiere que Gerald descubra, que usted, siempre ha conocido su doble vida? Que ha chantajeado y pagado a sus amantes para que lo abandonen.

KATE-. No será capaz…

ROBIN-. Soy capaz de todo. Incluso de arruinar, esta misma noche,  ese matrimonio que usted quiere mantener a toda costa si me lo propongo… Hágame caso… Siga usted tan astuta como me ha demostrado, pero cada uno en el lugar que nos corresponde… Los dos saldremos ganando… Tiene usted mi palabra.

KATE-. ¿De verdad cree que voy a confiar en usted?

ROBIN-. ¿Y qué otra opción le queda, Kate…?

 

            Robin sale de escena.

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