1 minuto. 17 segundos.

4 hombres y una mujer. Cuerpos prácticamente desnudos. Pintados todos de un amarillo simple y puro.

Oscuro total. El tictac de un reloj marca el tempo de los movimientos.

El ritmo no se modifica, las muestras de sonido sí: del reloj(x5), se cambia a una gota de agua golpeando una superficie encharcada(x5), de la gota, se pasa a expiraciones de aire (de humano)(x5) y vuelta a empezar en el reloj. Simultáneamente al momento en el que vuelve a sonar el reloj, se ilumina  cenitalmente el centro del escenario, generando un círculo perfilado perfecto. Un hombre, caminando al ritmo de los sonidos, se coloca en el centro iluminado, lleva un arma de fuego en la mano. Coloca una rodilla en el suelo y se dispone para disparar al aire. En esta segunda progresión de sonidos, después de sonar los “soplidos” humanos se pasaría a sonido de corazón. El latido sonaría 10 veces y no cinco( las cinco primeras sonaría a un nivel de volumen normal, las cinco últimas irían descendiendo de volumen) En el momento en el que suenan las cinco últimas, la luz cenital del centro va disminuyendo.

Suena un disparo al tiempo del reloj, que ha vuelto a sonar. Simultáneamente al disparo, se ilumina con tonalidades rojo intenso la escena al completo. Un hombre y una mujer, empiezan una carrera que rodea al hombre de la pistola. En esa carrera, los dos van recorriendo el circuito a la vez, pero en sentidos inversos y cada 6 tiempos vuelven a pasar por el lugar de donde salieron (en el último término del escenario, justo detrás del hombre que dispara). Cada 12 tiempos el que dispara volverá a disparar. En el momento en el que ha disparado por primera vez, dos hombres aparecerán por atrás, cada uno a un lado del punto de partida de los corredores. Al cuarto tiempo después del disparo atravesarán el circuito, llegando a colocarse cada uno a un lado del hombre que dispara. Sus movimientos son simétricos, es decir, uno entra con el pie izquierdo y otro con el derecho.

Texto:

Hombre situado a la izquierda: (Mirando al otro hombre) ¿Sube?

Hombre situado a la derecha: (Mirando hacia arriba) ¡Bajo! (Silencio) (Mirando al otro hombre) ¿Baja?

Hombre situado a la izquierda: (Mirando al suelo) ¡Subo!

Suelta la pistola y se incorpora a la carrera, esta vez el sentido varía, la mujer va hacia un lado y el antiguo pistolero va en la que iba anteriormente la mujer.

La pistola es cogida al vuelo por el primer corredor, que adopta la misma postura que el anterior pistolero.

Los hombres que quedan a sus lados, cambian sus posiciones en cuatro tiempos otra vez, de manera que, de nuevo les queden ocho tiempos para repetir el texto y las acciones de antes, pero esta vez, iniciando al revés de la vez anterior.

Se repite otra vez todo, a los doce tiempos de carrera el antiguo corredor dispara, y esta vez es la mujer quien le releva en su puesto de pistolero, volviendo él a su situación original.

Los otros dos hombres de dentro del circuito, inician el mismo recorrido de antes para cambiarse de lado.

En el tercer tiempo de esta nueva carrera, la mujer da un paso hacia el público, saliendo de la situación original del pistolero. En ese mismo tercer tiempo, los demás se detienen por completo. La mujer apunta lentamente al público. En el cuarto y quinto tiempo, suenan las gotas. En el sexto y séptimo, las expiraciones. En el octavo, noveno, décimo, undécimo y duodécimo, suenan los latidos de corazón, como antes, diminuendo. La luz general se apaga progresivamente. En el decimotercer tiempo, la mujer dispara y el disparo suena más fuerte que nunca. Se detiene el tempo de la obra. Los cuerpos de los actores caen inertes al suelo, la mano de la mujer todavía con la  pistola, cae en el centro, dónde vuelve la luz cenital del comienzo.

Fundiéndose con los ¿aplausos?, la luz cenital va apagándose, de la misma forma que vuelve a sonar, también muy progresivamente, el tic tac de los relojes.

Fin.

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Mi Mishima (sin título todavía)

DRAMATIS PERSONAE

A- Hombre de unos  90 años, curtido en verrugas por las mieles del saber. Viste pantalón de tela, zapatos y camisa, todo negro. Lleva un maletín del mismo color.

B- Hombre de unos 25 años, desaliñado e inseguro. Viste ropa deportiva bastante nueva y bastante sucia, de colores chillones.

(El espacio está en penumbra, salvo por unas tenues luces que caen sobre un extraño bulto de tela situado en el centro del escenario. Se oyen zapatos percutiendo en pasillos infinitos. Las dos caminatas parecen aproximarse al escenario. Aparecen al mismo tiempo A y B en el escenario, cada uno por una puerta distinta. Ambos intentan iluminar la sala dando al interruptor que queda junto al borde de cada puerta. Uno apaga y el otro enciende. Se ríen. Cuando se encienda definitivamente se podrá apreciar un bulto bastante grande cubierto por una tela. La sala por lo demás está vacía.)

A- Venga, dale tú…

B- No, por Dios, enciende tú…

(Clima de excesiva amabilidad. Se ríen.)

(Silencio. A enciende la luz)

B- Ah, mira…

A- ¿En qué quedamos?

(B vuelve a la puerta y pulsa dos veces el interruptor)

B- Ahora sí…

(A saca una bata de laboratorio que llevaba guardada en su maletín, B saca una toallita húmeda de restaurante y se limpia concienzudamente las manos)

A- ¿Nervioso?

B- ¿Yo? En absoluto… ¿y tú?

A- La verdad es que hoy estoy  tranquilo…Creo que puedo darme por satisfecho.

B- ¿Satisfecho?

A- Bueno, creo que he invertido el tiempo y el esfuerzo necesario .

B- Sí, eso lo decimos siempre. Antes de ver el resultado…

A- Intento ser honesto conmigo mismo. ¿Descubrimos?

B- Espera, espera…(Se repeina, ilusionado)

(Silencio. Entre los dos, muy poco a poco, apartan la tela, descubriendo a un hombre dormido y a su lado un montón de polvo)

B- ¡¡¡No!!!(Desplomándose sobre el montón de polvo) ¡¡¡Otra vez, no!!!

A-(Sin dejar de mirar al hombre dormido, ilusionado) Oye, haz el favor de callar…Sabes perfectamente que un despertar brusco no es nada recomendable…

B- ¡Cállate tú!(Llora, desplomado)

A- Oye, entiendo perfectamente tu dolor, pero necesito despertarlo y si vas a seguir llorando y gimoteando abrazado a tus cenizas…

B- ¿Mis cenizas?

A- Por favor, no grites así….

B- No tienes ni idea….

A- Por favor…

B- No conoces el esfuerzo, ni la inquietud, ni la duda eternizándose…

A- ¿Qué dices? ¿Crees que eres el único que no duerme por las noches?

(to be continued)

CASCARRIO, FARFONTE Y AMIGUITOS

Imagen

(La luz ilumina la escena y Farfonte ya parece llevar hablando un rato)

Farfonte-(Hablando por teléfono, sus frases son entrecortadas constantemente por momentos de escucha en los que se suponen las palabras del interlocutor. Habla muy fuerte. Va vestido únicamente con una bata de franela roja y unas zapatillas de andar por casa,aderezadas con calcetines blancos de la marca SPORT(Franjas de colores,raquetas cruzándose….). Está sentado en un sillón, en la parte izquierda del escenario, de esos que se extienden y que masajean la espalda. Junto a él una mesita pequeña donde está el teléfono. Justo en frente del sillón, en primer término, una banqueta. Farfonte tiene en la mano unos folios y un bolígrafo. Lleva unas gafas de ver colgadas de un cordel alrededor del cuello. En la pared del cuarto, que parece un salón,paralela al proscenio además de algunos elementos propios de salón doméstico, hay una  puerta, situada en el centro de dicha pared. A un lado de la puerta, colgado en la pared,un bolso muy viejo y medio roto está colgado y enmarcado en una especie de cuadro/vitrina. La puerta queda en medio separando de alguna forma el espacio del sillón ocupado por Farfonte de la parte derecha de la escena, donde hay un sofá negro de cuero casi plástico bastante pequeño que parece inventar melodías horribles cada vez que un cuerpo se sienta en él. A medio metro del sofá, en frente, una mesita baja de salón ) No…¿Cascarrio? Bien, bien…Durmiendo…como un tronco…Sí…Claro…¡¡No, hombre!!…¡Que va! Todo va bien, poco a poco. No…No es que lo necesite o algo así…No…El asunto es que a mí me gustaría que me lo dijeran, ¿sabes? …A mi no me gusta que la gente se guarde cosas así…No.. Esas cosas se enquistan…¡Claro! Por eso te lo digo, de repente un día te acuerdas y ¿qué?… era yo el único que podía recordártelo…Si lo de menos es la cantidad… ¿3000?NOnonono, no. Serían 5000….Claro…Hombre, no sé, supongo que querrás que te trate como a uno más en este asunto… A mí no me gustaría que hicieran distinciones conmigo… Sí…Pues a ver… Cuando puedas… Eso ya depende de tí… Yo sólo quería recordártelo… pero ¡mañana me viene bien! …Por tí lo digo… para que puedas relajarte…¿¿vale?? Muy bien…y…¿tu mujer?¿Cómo está?…¡Me alegro! ¡Mándale saludos! ¿y Carlos??…Javi Javi Javi, eso…¿Qué tal anda? ¡Estará hecho un hombre ya!… Eso es, que estudie…que mira como anda el mundo, cojo de las dos piernas…vale…Ah! estuviste con ellos?? Si, si, si…Un amigo maravilloso y el otro es un tipo excepcional…(Ríe)bueno…Perdona, durante muchos años no, hijo de puta, ¡¡durante toda tu vida!!…Ya pero bueno no tienes que decir durante muchos porque eso tiene un límite y una caducidad…claro…Que sí, hombre…Te quiero, amiguito mío…

(Sale Cascarrio por la única puerta que se ve en escena. Va vestido con pantalones vaqueros piratas, calcetines negros y gordos, zapatillas rojas y una camiseta de roja con la cara de Anabel Alonso estampada en el pecho. Está comiendo un Donuts y su cara y sus dedos brillan grasientos)

Cascarrio– ¿Cómo vas?

Farfonte– Llevo 24 esta mañana..(Subrayando cosas en los folios con el bolígrafo)6 no me cogieron el teléfono…Igual tienes que ir a hacerles una visitilla…¡Ya estás vestido!..¿Has dormido bien?

Cascarrio– Sí, ya llevo un rato levantado…

Farfonte– Esa no es forma de vivir…Todavía no son ni las doce…

Cascarrio-(Con medio Donuts en la boca todavía)Papá…

Farfonte– Además, ¿levantarte para seguir comiendo? Te estás poniendo curvo….

Cascarrio-Papá, no empieces…

Farfonte-¡Me preocupo por tí, hijo!(Se levanta y anda hacia el sofá de la derecha. Se sienta,con el leitmotiv oportuno) ¿Te apetece ir a echar una cana al aire? ¡Tengo dinero! ¡Toma! (Se saca un par de billetes del pantalón y los encierra en la mano inerte del hijo)

Cascarrio– No me apetece…

Farfonte– No te apetece…

(Cascarrio y Farfonte se miran. Farfonte da unos golpes con la mano en el sofá. Cascarrio se sienta inevitablemente cerca de Farfonte, e inevitablemente sonando a demonios plastificados.)

Cascarrio– Papá, me gustaría hablar con vosotros.

Farfonte– ¿Ya estamos hablando, no? ¿qué te pasa últimamente?(Se levanta y desaparece por la puerta de la derecha, accediendo a la cocina)

Cascarrio– Os quería contar una cosa…(Pausa.Ruido de cazuelas y grifos)¿Puedo?

Farfonte– ¿Comes aquí? ¿Qué vas a querer comer?

Cascarrio– ¿Dónde está mamá?

Farfonte– (Entrando en el salón otra vez, secando una olla con un trapo) ¿Qué día es hoy?

Cascarrio– Jueves, creo.

Farfonte– (Volviendo a entrar en la cocina)Se ha ido de erasmus.

Cascarrio– Ah…(Silencio)Me gustaría hablar con los dos…

Farfonte– (Entra con una manzana, un trapo y un cuchillo. Se vuelve a sentar al lado de Farfonte, y empieza a pelar la manzana) Hijo, hace tiempo que las ubres de tu madre y mis pequeños pezones peludos dan exactamente la misma cantidad de leche…

Cascarrio– Pero me gustaría hablar a mí….

Farfonte– (Mirándole, sorprendido)¡Pero bueno!¿Cuándo has tenido algún problema para contarle cualquier cosa a tu viejo?

(Silencio ilustrativo de Cascarrio)

Cascarrio– Papá.

Farfonte– Dime, pesao.

Cascarrio– Quiero emprender.

Farfonte– ¿A qué?

Cascarrio– Papá, soy emprendedor.

Farfonte– ¿Emprende que?

Cascarrio– Papá, el futuro está llamando a la puerta y tú no pareces enterarte.

Farfonte– ¿El futuro? Dile que vuelva y le recibirán mis dobermans..

Cascarrio– (Se levanta)¡El futuro es la red y las posibilidades que puede servir a la gente!

Farfonte– Ah… Ordenadores…Interesante..

Cascarrio– Déjame contarte, papá. (Gestos muy ilustrativos, espectaculándolo sobremanera) La idea …. sería juntar internet, ¿vale?(Mira a su padre) Si,efectivamente… INTERNET, esa fuerza devastadora del mundo de la información que ha revolucionado la comunicación mundial, la economía y hasta la segregación de algas de los corales del pacífico sur seguramente…..y……

Farfonte-¿…y?

Cascarrio– Internet y….

Farfonte– (Deja la manzana ya pelada encima de la mesa y se levanta amenazantemente) ¡¡¡Internet, y…..!!!

Cascarrio– Y… la…. ¡MADERA! (Pausa)(Exaltándose cada vez más) Materia prima entre las más pujantes, lienzo en manos del padrastro de Cristo, astilla en la uña y ¡¡momia seca del faraón eterno de lo vegetal!!

(Silencio largo. Cascarrio respira)

Farfonte– ¿Qué cojones estás diciendo?

Cascarrio– ¡¡Una web, papáaa!! Una web en la que… ¡atención!… vender….

Farfonte– Dilo de una vez, ¡constructo de la nada!

Cascarrio– ¡Una web para vender maderas!

(Farfonte, serio, se levanta del sofá y se dirige hacia la cocina)

Cascarrio– (Exactamente igual que la anterior)¡Una web para vender maderas!

Farfonte– (Saliendo de la cocina con una botella de Vodka y un vaso) Te he oído la primera vez.

(Farfonte vuelve a sentarse en el sofá)

Cascarrio– Una web que se ocuparía de recoger las maderas de las basuras y llevárselas a quien quiera…

(Farfonte llena su vaso)

Cascarrio– (Juguetón) No me robes la idea, ¿eh?

Farfonte– (Aparentemente confuso) Que no te robe… (Bebe)

Cascarrio– No hace falta que nos dejes el coche tú siempre, la madre de Osvix no lo utiliza casi.

Farfonte– ¿La madre de quién?

Cascarrio– ¡Osvaldo! Mi amigo.. (Farfonte bebe, Cascarrio parece empezar a preocuparse por el repentino antojo etílico paterno) Lo conoces…

(Silencio)

Cascarrio– ¿Papi?

Farfonte– (Recuperando aparentemente la serenidad) ¿Te he contado alguna vez como empecé en todo esto?

Cascarrio– Sí, papá. Lo has contado 47 millon…

Farfonte– (Interrumpiéndole) Yo era joven, muy joven…(mira al horizonte) No había abierto un libro ni pensaba hacerlo así que me planté en aquel taller de las afueras con sólo 16 años…

Cascarrio– Papá…ya conozco esa histor..

Farfonte– (Se levanta y empieza a pintar todo lo que cuenta con sus ojos y recorre el espacio)Traían los coches en coma casi…Nos pasábamos las tardes hurgando en telarañas de cigüeñales y no teníamos ninguna salida, salvo la imaginación, hijo….salvo la imaginación…

Cascarrio– (Juguetón)¡¡Papá, te atreverás a negar que mi negocio rebosa imaginación!!

Farfonte– ¡¡¡¡¡Cállate!!!!!

Cascarrio– Pero, papá…. (Golpea el suelo con los pies. Ante la mirada de su padre, se detiene y se recuesta en el sofá)

Farfonte– (Volviendo poco a poco a su ensoñación narrativa)Sí… Juraría que aún puedo verlo…En la pared más mugrienta de la nave, al lado de la lata de uralita a la que llamábamos despacho, descansaban aquellas preciosas hojas de papel plastificado y brillante…En la misma superficie donde revisábamos las fechas y apuntábamos las citas, y a escasos centímetros del leproso y desconchado gotelé, se posaban las tetas y los culos que nos permitían soñar:   ¡Doce fotógrafos calientes y miles de viajes al aseo enano del taller! (A partir de aquí Cascarrio empezará a levantarse sigilosamente del sofá, intentando desaparecer por la puerta de la cocina)Dios…no nos cansábamos de aquellas mujeres, puedo jurarlo…Todavía las recuerdo con excitación pero me dije a mí mismo frente al espejo de aquel diminuto aseo que iba a mejorar, que iba a hacer todo lo posible por cambiar mi situación.. y sí…allí mismo sellé mi contrato vitalicio con la picardía… (Ve a su hijo a punto de salir por la puerta. Cascarrio, ante la mirada de su padre, regresa al sofá sonriendo exageradamente)Estaba harto de los calendarios vistos de reojo, de mancharme las manos con grasa negra y densa… tan diferente a los brillantes fluidos que gotearían aquellas señoritas… Así que al día siguiente empecé a robar y a coger prestado, como le gusta decir a los graciosos… Los mejores kioskos, las mejores revistas: Penthouse,Playboy, Primera Línea, hasta el Víbora valía… y la niña de mis ojitos: (Suspirando) ¡entre un coño muy peludo y un pequeño catálogo de juguetes sexuales, los mejores reportajes de investigación! Aún siguen holiendo las braguetas de los hombres más traviesos del país…¡Gracias, Interviu!(Mira a su hijo) ¡¡¡Y pude meneármela cien mil veces a centímetros de ese maravilloso trozo de papel!!! Mientras los currantes se manchaban las manos en esos talleres y fingían escuchar a los clientes mientras miraban de lejos aquel puto calendario. (Sentándose al sofá y quitándole importancia a esta última parte) Luego comprendí que podía robar otras cosas además de revistas y con ellas pagar mujeres de verdad. Y así sucesivamente hasta que te robé a tí de una tribu de imbéciles. Tira pa’l cuarto y cascátela un rato, que me tienes harto, joder.

Cascarrio– (Levantándose) No me gusta tocarme…

Farfonte– (Levantándose también y situándose frente a su hijo) ¿¿¿Cómo???

Cascarrio– ¡Estoy cansado!

Farfonte– ¿Estoy oyendo bien? ¡El onanismo purifica!

Cascarrio– (Se vuelve a sentar)Papá, yo no soy tú… no quiero seguir tus pasos.. es para mi un orgullo que hayas luchado por mantenernos, pero..

Farfonte– ¿¿Luchado por manteneros?? ¡Soberano mamón! ¡Yo disfruto haciendo lo que hago!

Cascarrio– Por mantenernos has hecho muchas cosas, papá. Y hasta visto así, lo que haces, no es ético.

Farfonte- ¿Ético?¿¿¿Estoy oyendo bien a mi hijo???

Cascarrio– Papá, no te enfades…

Farfonte– Te he llevado en un huevo durante semanas, quizá meses, ¡¡yo soplaré los vientos que muevan tu ética!! Si tienes algún problema con el negocio familiar, más te vale disimularlo cuando hables conmigo.

Cascarrio– (Agachando la cabeza)Papá… robar no esta bien, nunca ha estado bien…

Farfonte– ¿¿Cómo?? Joder, ¿¿he llevado a un moralista maricón en mi huevo derecho??¿¿¿se habrá contagiado algo???(Agarra a su hijo de la pechera) Óyeme bien, cagarro de mis calzones… ¡¡¡Todo el mundo roba!!! (Poco a poco va disfrutando y paladeando cada palabra. Entre la gula y la codicia) ¡Todo el mundo! No hay nadie que se salve. Vivimos en un mundo donde es inevitable hacerlo. El jardín de lo incorrecto y lo puramente efectivo para nuestra supervivencia, se ha colado en las ciudades y en los pueblos …y en las neveras de las casas, y hasta en las narices… Todo lo que ves florece con sol de nuestro color porque dios lleva cagando abono desde que de un moco suyo ¡¡salimos nosotros nadando!! ¡Nosotros somos los únicos con los cojones – o la verguenza, dirá algún soplagaitas- de reconocer lo que hacemos!¡¡Somos los únicos que tenemos el orgullo de dedicar nuestra vida a la miseria del vecino, como haría todo el mundo si tuviese ocasión!!

Cascarrio– Papá, yo no disfruto como tú…

Farfonte– No vuelvas otra vez…

Cascarrio– No se me da bien, no consigo olvidarme de que lo que hago es algo malo para alguien y cuando estoy estafando a ése alguien no puedo evitar mirarle a los ojos… y papá, sus ojos…Sus ojos se convierten en pantallas planas de 50 pulgadas cada uno. 50 pulgadas y un sonido bestial inundando toda mi cabeza.(Pausa) En las pantallas aparece el dueño de los ojos, de bebé, manchado con sus propias heces, llorando encima de unos periódicos reclamando un poco de atención en una acera infestada de paseantes que lo ignoran cuando no le arrojan alguna moneda enana y oscura a la cara… el bebé sigue berreando con la boca y la pechera llena de babas y cuando consigo conciliar la imagen, y acepto existir en un mundo que funcione así, la víctima se ha dado cuenta hace tiempo que algo no anda bien conmigo…

(Cascarrio vuelve a sentarse en el sofá y se recuesta, aturdido. Farfonte bebe en silencio)

Farfonte– Todo lo que me he esforzado… Tu madre y yo… (Mirando al cielo)Tantos años de nuestra vida…Qué hemos hecho mal… (Sin dejar de mirar al cielo, se levanta y anda hasta el sillón que hay a la derecha y se sienta.)¡¡En serio, dímelo, gordo barbudo!! (En frente, la banqueta pequeña es iluminada por un haz de luz a la vez que suena un coro celestial. El hijo se queda pasmado mirándole)

Voz elevada– (Con ruido de truenos)¡¡Faaaaaaaaaaaarfooooooooooooooooonteeeeeeeeeeeeeee!!

Farfonte– Odio que me hables como a un primerizo, ¡siempre con la misma puta broma!

Voz elevada– Perdona… lo siento…

Farfonte- (Señalando a su hijo)¡¡Me dijiste que mi genética daría toros y cerebros supremos!!

Voz elevada– Lo sé, Farfonte, pero también te dije que esto , como todo, tenia un margen de error…

Farfonte– ¡No! ¿¿Cuántas veces he respetado tu casa pasando hambre?? ¡¡¡Tu agua pasando sed!!!

Voz elevada– Lo sé hijo , lo sé..

Farfonte– Yo no soy tu hijo, imbécil, la próxima vez me mearé en las pilas de mi parroquia.

Voz elevada– Oye, ¡te lo compensaré!

(Silencio breve. El rostro de Farfonte cambia)

Farfonte– ¿CUÁNTO me lo compensarás?

Voz elevada- Cobertura total.

Farfonte– ¿¿24h??

Voz elevada– En todo momento, hijo.

Farfonte– Yo no soy tu hijo.

Voz elevada– Faaaaaaaaaaaarfooooooooooooooooonteeeeeeeeeeeeeee

Farfonte– Calla. (Se levanta del sillón y la luz va desapareciendo)(A su hijo, que le mira boquiabierto) ¿Y tú qué miras?

Cascarrio– Nada, nada…

Farfonte– (Coge la manzana de la mesa y se la mete a presión en la boca a Cascarrio)¡¡Óyeme!! ¿¿tú quieres ordenadores caros para tus ideítas y para meneártela de vez en cuando??¿¿quieres comer bien, en restaurantes caros, donde el cangrejo es más grande que la bandeja del camarero, qieres comprarte un coche potente para perderte por las tierras, quieres tocar señoritas indignas de tu feo cuerpo, (Acercándse al cuadro del bolso) quieres éxito?? ¿¿quieres …tiempo???

(El hijo asiente arrodillándose)

Farfonte– ¡¡¡No te oigo!!!

Cascarrio– Siii…(entre sollozos patéticos)

Farfonte– Pues robaaaaa, (Sirve un vaso de vodka y lo eleva ceremonialmente a medida que habla)coge todo lo que puedas y sal por piernas, vete a otro lugar para disfrutar lo que no te pertenece y ¡sonríe! ¡Muéstrale tus brillantes dientes a Dios y te respetará porque has aprendido a ser feliz en su extraño parque de juegos, y sobretodo: ….. porque sabrás lo que haces … (Arrojándole el vaso a la cara a Cascarrio)¡¡Y LO QUE QUIERES!!

(El hijo se deshace en un llanto gritón)

Cascarrio– (Incorporándose y mordiendo la manzana)VALE VALE…. seguiré tus pasos con religiosidad…(se acerca a él y le besa las zapatillas) Perdóname…(Llora)

Farfonte– ¡Anda cabezón! ¡¡Levanta de ahí y dame un abrazo, imbécil!!

(Se abrazan)

Cascarrio– Joder papá, ¡¡¡te quiero!!!(sollozando todavia)

Farfonte– ¡¡Calla, nenaza!! (Se agacha levemente y ceremonialmente, planta una mano en su escroto)

Cascarrio– ¡¡Por fin, papá!!

Farfonte– ¿Qué?

Cascarrio– Nada…

Farfonte– Como dijo un vendedor de humos más honroso siquiera que un servidor: ¡En mi mano concentro toda la fuerza viril de un padre! ¡Escroto! ¡Agita tus alas al viento!

Cascarrio– Graciasssss(moqueando)Papá, tampoco me gusta hacer esto…

Farfonte– (Riéndose nerviosamente)¿El qué?

Cascarrio– Hacer reir a la gente y en el fondo estar..

Farfonte– ¿A qué gente?

Cascarrio– Este niño es imbécil…. (se giran los dos poco a poco, mirando a público. Farfonte intenta disimular, sonriendo y demás)… emm… perdonen a mi hijo…tiene un poco duro lo que tiene que tener blando y viceversa…(Silencio largo. Cascarrio mira hacia arriba) ¿¿¿Lleváis la pasta de estos pasmaos???

Voz elevada– ¡¡Sí!!

Farfonte– ¡¡MÚUSICA PARA MIS OIDOS!!(Sale corriendo)Ahí os quedais(mientras sale)(Desde fuera)¡¡Corre idiota!!(Cascarrio coge la manzana y sale corriendo)

(Ruido de soldaduras y golpes siderúrgicos)

(OSCURO)

Cascarrio, Farfonte y Amiguitos (1ra Versión)

CASCARRIO , FARFONTE Y AMIGUITOS

(La luz ilumina la escena y Farfonte ya parece llevar hablando un rato)

Farfonte-(Hablando por teléfono, sus frases son entrecortadas constantemente por momentos de escucha en los que se suponen las palabras del interlocutor. Habla muy fuerte. Va vestido únicamente con una bata de franela roja y unas zapatillas de andar por casa.  Está sentado en un sillón de esos que se extienden y que masajean la espalda. Junto a él una mesita pequeña donde está el teléfono. Tiene en la mano unos folios y un boli. Lleva unas gafas de ver colgadas de un cordel alrededor del cuello. En la pared del cuarto, que parece un salón, además de algunos elementos propios de salón doméstico, hay una única puerta, situada en el centro de dicha pared. A un lados de la puerta, un bolso muy viejo y medio roto está colgado y enmarcado en una especie de cuadro/vitrina. Al otro lado, un póster con la imagen de un ladrón multienchufes bajo la cual una frase reza: “Esto NO es un ladrón” ) No…¿Cascarrio? Bien, bien…Durmiendo…como un tronco…Sí…Claro…¡¡No, hombre!!…¡Que va! Todo va bien, poco a poco. No…No es que lo necesite o algo así…No…El asunto es que a mí me gustaría que me lo dijeran, ¿sabes? …A mi no me gusta que la gente se guarde cosas así…No.. Esas cosas se enquistan…¡Claro! Por eso te lo digo, de repente un día te acuerdas y ¿que?… era yo el único que podía recordártelo…Si lo de menos es la cantidad… ¿3000?NOnonono, no. Serían 5000….Claro…Hombre, no sé, supongo que querrás que te trate como a uno más en este asunto… A mí no me gustaría que hicieran distinciones conmigo… Sí…Pues a ver… Cuando puedas… Eso ya depende de tí… Yo sólo quería recordártelo, pero ¡mañana me viene bien! …Por tí lo digo… para que puedas relajarte…¿¿vale?? Muy bien…y…¿tu mujer?¿Cómo está?…¡Me alegro! ¡Mándale saludos! ¿y Carlos??…Javi Javi Javi, eso…¿Qué tal anda? ¡Estará hecho un hombre ya!… Eso es, que estudie…que mira como anda el mundo, cojo de las dos piernas…vale…Ah! estuviste con ellos?? Si, si, si…Un amigo maravilloso y el otro es un tipo excepcional…(Ríe)bueno…Perdona, durante muchos años no, hijo de puta, ¡¡durante toda tu vida!!…Ya pero bueno no tienes que decir durante muchos porque eso tiene un límite y una caducidad…claro…Que sí, hombre…Te quiero, amiguito mío…

(Sale Cascarrio por la única puerta que se ve en escena. Va vestido con pantalones vaqueros piratas, calcetines negros y gordos, zapatillas rojas y una camiseta de Anabel Alonso)

Cascarrio– ¿Cómo vas?

Farfonte– Llevo 24 esta mañana..(Subrayando cosas en los folios con el bolígrafo)6 no me cogieron el teléfono…Tendré que hablar con tu tio…

to be continued…

GUÍA PARA EL PEOR DRAMATURGO DEL SIGLO XXI

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GUÍA PARA EL PEOR DRAMATURGO DEL SIGLO XXI

(o Cómo un decálogo se convirtió en heptálogo)

(o Cómo hacer que tus obras molen a la peñita del mundo loco en el que vives)

 

1-Engulle todo lo que te pase por delante, nada es en vano. Hasta la eterna inspiración queda interrumpida por parpadeos inoportunos. Tus ojos, tus oídos, (tu olfato, tu(¿TENGO QUE DECIRTE LOS CINCO? Si realmente necesitas que te escriba cada uno de ellos, no sigas leyendo)Tu percepción de las cosas: tu mundo interno jugando al balón prisionero con la otredad.(Ve pensando en metáforas mejores que esta, ¿no se te ocurren? ¡Te dije antes que no siguieras leyendo!)

2-Tus palabras son lágrimas de Dios lloviendo entre dunas. No sólo de desiertos vive el hambre, ¿has oído hablar de las playas? Deja tus nubes sueltas, ellas son la diferencia entre tus sentidos y todos los demás.

3-Imagina donde no hay, pon donde no se note. Teje conspiraciones de hilos nobles y disuasorios, ver no es mirar: mirar esconde paranoia. Siente, conoce, descifra y utiliza los miedos y afecciones del alma humana. Reparte tu  mierda en pequeños sobrecitos, de bello y mecanizado diseño. Las miserias humanas mueren un poco cada vez que son evocadas ante alguien (Y tú eres un artista, ¡¡no te olvides de lo increíblemente útil que eres para la sociedad!!) (El mundo te necesita, tú obra será el condón que separe tu cerebro infecto de los miles de ojos que quieran verte: acaricia insistentemente las mentiras que laten bajo sus pieles hidratadas de personas normales.)(Toma ya…)

4-Haz caso a tus instintos, todo depende de lo bien que respondas a los impulsos de tu ego. Hipoteca tus velas a su viento. El cliente siempre tiene la razón, en este caso el cliente es tu yo y la razón es tu maravilloso y peculiar idiolecto.(¡HOY SÍ SE FIA! ¡Corre a hacer lo que te dé la gana!)

5-No cedas un milímetro ante tu individuo huidizo y antisistema. Tu yo está encerrado pero hemos decorado la celda con pósters de Viajes  Marsans. El cliente siempre tiene la razón, en este caso el cliente es el proyecto y la razón es la idea. (“Compromiso y tú”, una historia de amor.)

6-Nunca te atrevas a escribir un decálogo como éste, eres el óxido de tu infancia caducado. Sólo sientes los pocos años que tienes cuando te olvidas de lo que jamás has escrito o escribirás.

7-Supérame. Tu decálogo será sólo el primer escalón, sigue bajando, aquí abajo están las pieles muertas de los últimos que se atrevieron a tocar el cielo con los pies. (¿Huele a azufre? Lo estamos arreglando. ¿Dónde coño se habrá metido el fontanero? ¿Le has subido las bragas a tu madre?)… Bah! Olvídate, aquí estarás más calentito. Aquí sólo te acuerdas de tus palabras.

(…en FIN…)

¡EL ARTE O LA VIDA!

(“La decadencia de la mentira” o el ascenso meteórico de la “verdad”…)

¿Es el arte, la expresión humana suprema? Muchos no dudarían un segundo en asegurar que sí…. ¿Es la simple observación algún tipo de proceso artístico? Depende.¿ Vamos a relativizar a tal extremo hasta las pestañas del viento para poder decir, que recibir, es tanto parte del arte, como entregar? Esto es, ¿en un “gremio” donde la objetividad reluce por su ausencia, podemos fiarnos de toda teorización del fenómeno arte, que provenga de un teórico-artista?

(Objetividad, demonio perseguido diría Wilde. Realidad, aburrido espejo de lo terreno.)

En este magma volcánico de preguntas explosivas, encendemos las calderas de la reflexión, y como lectores, empezamos a alejarnos de la orilla en la que nos dejó el texto, llegando a lugares desde los que, al girarnos a mirar la costa de la que un día se zarpó, no vemos más que las últimas huellas de nuestras kilométrica odisea dispersas en la niebla londinense…

Es la contradicción la herramienta más sigilosa a la hora de contrastar. Es el juego artístico, muchas veces, la conexión entre dos personas, donde encontramos la comparación (por medio de la discusión); el contraste en definitiva. Cuando toda esa lucha de contrarios, la colocamos en un sólo discurso, caemos en las redes del silogismo circular, a mí me gusta llamarlo bucle, dos opuestos rodeando el campo de ambos, la contradicción ilustrando.

En realidad, con la verificación constante de algo, no deberíamos poder argumentar en contra de lo real. Quiero decir que resulta paradójico atacar en cierta manera a lo empírico, utilizando un proceso evidentemente empírico como principal herramienta argumental. Resulta paradójico en principio; por que en realidad lo que parece pretender Vivian, es colocarte en órbita de la curiosidad  y la observación. De hecho, más que respuestas claras, que están presentes indudablemente, lo que genera en un lector más o menos paranoico, puede ser una ristra de preguntas, relacionadas con líneas tangentes a la circunferencia temática del texto. Estas preguntas provienen de los núcleos temáticos centrales, pero no lo nutren de ninguna manera. De hecho, algunas de estas cuestiones  podrían alimentar a otros trabajos ensayísticos del autor (“El crítico artista”, ¿quizá?)

El tema que fundamenta todo el ensayo es la tensión del cordón que une (o enfrenta) a la imitación, con su contraria, la invención. En este caso, Oscar apuesta por la segunda como paladín del verdadero artista y de su arte, capaz de sobreponer la obra al objeto observado o representado.

A partir de ahí, conseguirá convencerte de que, por tanto, el arte es superior a todas las cosas. O ya no tanto superior, como anterior:  El arte anticipándose a las sensaciones y a las emociones del hombre; el arte adelantándose a su tiempo; o, sobretodo, el arte, dictando las pautas de observación del entorno que nos rodea.

Gafas tridimensionales para nuestros sentidos, vestidos de tantas vivencias reales como artísticas. Sucede que habiendo conocido la estilización de la realidad que puede aportar el creador, el autoengaño empieza a funcionar como herramienta catalizadora, generalizando el recuerdo, estilizando sus límites, produciendo postales mentirosas que varían con el tiempo.

El ser humano ansía vivir, testimoniar, e incluso sufrir.  Me atrevería a decir que nunca hemos sentido el amor (por ejemplo) virgen de influjos. Es un sentimiento este constantemente reconstruido por abrumadoras cantidades de música, de ficción o de literatura, con lo que jamás hemos podido sentirlo por primera vez, pues siempre lo habremos imaginado previamente.

Y, al contrario, también encontraríamos numerosos ejemplos. Es decir, ¿cuántas veces deseamos vivir con el arte, sensaciones, o situaciones concretas, que nunca jamás podremos sentir? El viaje del receptor por el jardín creador siempre contiene una curiosa búsqueda de la verdad, y esto es justamente lo que contradice todo lo dicho anteriormente.

El fenómeno de los videojuegos, donde el receptor pasa a ser protagonista directo (por medio de la acción/interacción), es otro bello ejemplo de las ansias por conocer y vivenciar del ser humano y de las extrañas contingencias que sufren los avatares de la creación y la recepción.

Por último, como camino a explorar para futuras reflexiones es el tratamiento de lo tópico, y sobretodo, de los procesos de topificación. Obviamente estos están presentes en casi cualquier tipo de generalización o estilización artística, pero yo atendería a las fuerzas que rigen los tópicos culturales de las distintas zonas del mundo. Los países vistos desde fuera, serían casi más válidos que la realidad sufrida en ellos.

Hace mucho rato que no sale el sol en el país favorito del gran astro…

(Artistas conspiranoicos y receptores paranoicos)

Monólogo ceremonial Juan Valle (PAPEL DE SUELA)

PAPEL DE SUELA

Dramatis personae:

-Hombre

-Voz izquierda (Voz externa que proviene de la parte izquierda del escenario)(No la vemos)

-Voz derecha   (Voz externa que proviene de la parte derecha del esenario)  (No la vemos)

(Oscuro. Ruidos ininteligibles, parece que la tierra tiemble y se queje. El volumen crece y entendemos, que, evidentemente, son voces aumentando su volumen muy progresivamente hasta llegar a un punto máximo en el que estas voces dan un gran grito seco y corto.)

(Desde este alarido, van a escucharse movimientos de vientos. A medida que avance la escena, estos van a ir creciendo -tanto en intensidad, como en periodicidad- hacia dos topes concretos: uno es un punto aproximado a la mitad de la obra y que especificaré cuando se llegue a él, y el otro es el clímax de la obra, en el que alcanzaremos el máximo de presencia sonora (aérea se entiende).)

(La escena sigue sumida en un oscuro total. Desde aquel alarido empiezan a escucharse cosas. Ruido de pisadas, ramas secas rompiéndose, actividades indefinidas en el negro de la noche. Mientras, la siguiente conversación)

Voz izquierda: -¡Eh!

Voz derecha: -¿Qué?

Voz izquierda: -¿Estás despierto?

Voz derecha: -¿Y tú?

Voz izquierda: -¿Oyes eso?

Voz derecha: -Si.

Voz izquierda: -¿Será él?

Voz derecha: -¡No!

Voz izquierda: -¿Y porqué no?

Voz derecha: -Tú y tu esperanza… Guárdatela para ti.

Voz izquierda: -Tiene que ser él.

Voz derecha: -¿Qué te he dicho?

Voz izquierda: -Yo creo que es él. Por eso lo digo.

Voz derecha: -No. Te equivocas doblemente. No es él. Y estoy harto de repetirte que sólo estamos tú y yo aquí, con lo que mi palabra y tu palabra, así como tus oídos y los míos, no son más míos y tuyos, sino nuestros todos. Si no quiero escuchar algo, debes respetarlo. Habla en tu cabeza.

Voz izquierda: -Vamos…No me digas que has dejado de creer en él.

Voz derecha: -¡¡En tu cabeza!!

Voz izquierda: -Me aburro. Siempre me aburro allá dentro.

(Piedras chocando)

Voz derecha:  ¿Estás haciendo tú ese ruido?

Voz izquierda: ¡Es él!

Voz derecha: (Interrumpiéndole) ¡Cállate de una vez!

(Piedras chocando. Una chispa, tres chispas, una hoguera encendiéndose. Por fin una luz en escena. Un hombre iluminado por el fuego.)

Hombre: (Hiperventilando, helado de frío.) -Otra noche más…. Nunca puedo empezar a contarlas, ¿Por qué? ¿Cuánto tiempo llevo así? (Pausa) Todas las noches despierto en el bosque. No recuerdo haber dormido jamás, sólo recuerdo despertares… Los vientos helados me desvelan y  nunca es el mismo monte. (Pausa) Creo…

(Silencio. El hombre va entrando en calor.)

Voz izquierda: – ¡Eh, tú!

Voz derecha: – ¡¡Calla!!

(Silencio. El hombre acerca las manos al fuego para calentárselas.)

Voz izquierda: -¿Quién eres?

Voz derecha: (Interrumpiendo a la otra voz) -¡Noo!

(Silencio. Continúa el ruido del viento bailando.)

Hombre: -Mis botas está deshechas. Deben haber escrito muchas huellas en la tierra.(Le cuesta pronunciar la palabra, como si estuviese conociéndola y pronunciando por primera vez) Tierra… ¿Yo he conocido alguna tierra? Si no recuerdo ni uno de los pasos que di antes de despertar…

Voz derecha: (Susurrando)-¿Qué es?

Voz izquierda: -No nos oye…

(El hombre observa el interior del fuego. Ve algo. Mete las manos y extrae de la hoguera un fardo de papeles arrugados.)

Voz izquierda: -¡¡Es él!!

to be continued…