GUÍA PARA EL PEOR DRAMATURGO DEL SIGLO XXI

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GUÍA PARA EL PEOR DRAMATURGO DEL SIGLO XXI

(o Cómo un decálogo se convirtió en heptálogo)

(o Cómo hacer que tus obras molen a la peñita del mundo loco en el que vives)

 

1-Engulle todo lo que te pase por delante, nada es en vano. Hasta la eterna inspiración queda interrumpida por parpadeos inoportunos. Tus ojos, tus oídos, (tu olfato, tu(¿TENGO QUE DECIRTE LOS CINCO? Si realmente necesitas que te escriba cada uno de ellos, no sigas leyendo)Tu percepción de las cosas: tu mundo interno jugando al balón prisionero con la otredad.(Ve pensando en metáforas mejores que esta, ¿no se te ocurren? ¡Te dije antes que no siguieras leyendo!)

2-Tus palabras son lágrimas de Dios lloviendo entre dunas. No sólo de desiertos vive el hambre, ¿has oído hablar de las playas? Deja tus nubes sueltas, ellas son la diferencia entre tus sentidos y todos los demás.

3-Imagina donde no hay, pon donde no se note. Teje conspiraciones de hilos nobles y disuasorios, ver no es mirar: mirar esconde paranoia. Siente, conoce, descifra y utiliza los miedos y afecciones del alma humana. Reparte tu  mierda en pequeños sobrecitos, de bello y mecanizado diseño. Las miserias humanas mueren un poco cada vez que son evocadas ante alguien (Y tú eres un artista, ¡¡no te olvides de lo increíblemente útil que eres para la sociedad!!) (El mundo te necesita, tú obra será el condón que separe tu cerebro infecto de los miles de ojos que quieran verte: acaricia insistentemente las mentiras que laten bajo sus pieles hidratadas de personas normales.)(Toma ya…)

4-Haz caso a tus instintos, todo depende de lo bien que respondas a los impulsos de tu ego. Hipoteca tus velas a su viento. El cliente siempre tiene la razón, en este caso el cliente es tu yo y la razón es tu maravilloso y peculiar idiolecto.(¡HOY SÍ SE FIA! ¡Corre a hacer lo que te dé la gana!)

5-No cedas un milímetro ante tu individuo huidizo y antisistema. Tu yo está encerrado pero hemos decorado la celda con pósters de Viajes  Marsans. El cliente siempre tiene la razón, en este caso el cliente es el proyecto y la razón es la idea. (“Compromiso y tú”, una historia de amor.)

6-Nunca te atrevas a escribir un decálogo como éste, eres el óxido de tu infancia caducado. Sólo sientes los pocos años que tienes cuando te olvidas de lo que jamás has escrito o escribirás.

7-Supérame. Tu decálogo será sólo el primer escalón, sigue bajando, aquí abajo están las pieles muertas de los últimos que se atrevieron a tocar el cielo con los pies. (¿Huele a azufre? Lo estamos arreglando. ¿Dónde coño se habrá metido el fontanero? ¿Le has subido las bragas a tu madre?)… Bah! Olvídate, aquí estarás más calentito. Aquí sólo te acuerdas de tus palabras.

(…en FIN…)

Decálogo de un poeta de la vida

1. Lo más importante es saber que el poeta nunca abandona su delirio, su poesía es una apuesta por la vida, por forjar una leyenda propia creyendo sin descanso en lo que ama. Se escribe como se vive y la composición de nuestra  realidad-ficción no pasa por otras manos que no sean las nuestras. Somos nuestro propio escultor y nadie puede impedirlo.

2. La poesía se encuentra en los bosques, en la musicalidad del silencio y en las  águilas libres de Vicente Aleixandre. La poesía aniquila la crueldad para que volvamos a la madre de todo ser y nos sumerge en el subsuelo para que sintamos la humedad de la tierra y nos agarremos al Mundo como las raíces. La fuerza milenaria que hace que los árboles permanezcan en pie, es la misma fuerza que nos empuja a escribir. No lo olvides.

3. Hasta los versos más negros tienen la pretensión de salvarse y seguir sobreviviendo, por ello cruzaremos todo tipo de oscuridad y recorreremos todos los rincones: las barras de los bares en los que bebió Bukowski, los fumaderos donde artistas son mecidos por la muerte y las casas de putas donde la palabra amor está detrás del verbo fornicar. Siempre con el norte de la salvación, sabiéndonos ángeles celestes aunque en el espejo asome una calavera o estemos en el sótano más mugriento. Hay una luz de cambio al fondo del pasillo…

4. A la misión cósmica y sanadora del poema hay que sumarle una interpretación social, es decir, una entrega por la sociedad en la que existimos. Hay que llegar a ser el otro, habitar y sentir dentro de los demás y que sus adversidades sean también las nuestras. La ética llega después de un continuo interrogatorio interior que acepta los propios errores y lucha por el libre pensamiento. El poema no es un panfleto político, es la savia, aquello que fluye por debajo sin necesidad de testigos. La forma de la verdadera belleza son como las arrugas de un viejo que no ha parado de sonreír en toda su vida. Los surcos en la piel son el reflejo del alma que tanto buscamos los poetas de la vida.

5. Elevemos la palabra como si cada vez que pusiéramos una detrás de otra nos fuera en ello la vida.

6. Cada vez que nos asalte el odio recordaremos que solo el amor lo tumba. Solo el amor puede a la violencia y quienes lo comprobaron lo saben. Una extraña magia nos envuelve y protege en todas las ocasiones que decidimos poner fin a los ríos de sangre que nos salpican. Las fieras no tienen poder ante la fe si abrimos bien los ojos y contemplamos la inmensidad del paisaje. Volviendo al punto dos, repetiré que de la ligazón con el cosmos, brotará una pasión indestructible que siempre salvará a quien  lo sueñe.

7. La palabra no se vende como si fuese una baratija. La palabra tiene sus tiempos y solo cuando se sepa adulta y madura puede exponerse a la gente. Quien no entienda este proceso es mejor que se dedique, con todos mis respetos, a otra labor. En mi caso, no tendré problema, si llega el momento, en intentar ser astronauta o futbolista.

8. Por último hay que dar las gracias, gracias por vivir, por los sabios y maestros, por los bondadosos, por todas aquellas almas que te dijeron escribe, cabrón, escribe. En cualquier lugar puede aparecer tu hermano gemelo que, aunque no sea escritor, sabe que hay en tus ojos un manantial de agua virgen.

Alguien dijo: Debes escribir un decálogo

Un sabio dijo: La semilla se plantó en la tierra y de la tierra salió un brote que más tarde sacó sus tallos. Estos, se transformaron en planta, cuando la planta creció, salió la flor que dio el fruto que más tarde cayó al suelo. Y así sucesivamente desde el origen hasta el día en que se descubrieron los transgénicos.

 

1.-       Mi abuelo me dijo: Debes conocer el pasado para comprender el presente y preguntarte sobre el futuro. Yo digo: Debes conocer el pasado para no entender el presente y cuestionarte sobre el futuro.

 

2.-       Mi abuela me dijo: De los errores se aprende. Yo digo: Uno aprende cuando se divierte. Da igual que te equivoques, no pasa nada. Akira Toriyama nos dejó una obra perfecta: La Bola del Dragón. ¿Se equivocó en darle continuidad a la saga? Tal vez sí. Las aventuras de Goku el niño quedaron en segundo plano y fueron sustituidos por golpes, patadas y Kame Hame Ha. Pero nunca olvidaremos a personajes como Célula, el monstruo Bu y la mítica “fuuuuu-siiiiiiiii- oooooon” entre Super Sayans. Pero como Akira Toriyama se divertía dibujando, sus errores le permitieron aprender y creó una obra maestra en un tomo llamada Sand Land.

 

3.-       Mi Madre me dijo: Cree en ti aunque nadie más lo haga.  Yo digo: Cree en ti aunque no tengas Fe en ti mismo. Los demás que piensen lo que quieran. Tú debes de conocer tus intenciones, tus propósitos y sus consecuencias. Tienes que ser justo en tus decisiones aun sabiendo que alguien saldrá perjudicado. Cree en ti siempre. Nunca decaigas y bajes la mirada ante el horror de la injusticia. Si no crees en ti mismo los demás nunca lo harán.

 

4.-       Mi Padre me dijo: Nunca desees el mal ajeno. Yo digo: Nunca desees el mal ajeno aunque se lo merezcan. Aunque sepas a ciencia cierta que la vida es un teatro sin telón, dirigido por sucias babosas embutidas en trajes y resguardadas por leyes que protegen sus viles actos, nunca desees el mal ajeno, aunque se lo merezcan. Escribe sobre ello, pinta, baila, canta, habla sobre ello. No te calles. Tu voz debe ser escuchada.

 

5.-       Mi hermana me dijo: Debes creer en tus sueños. Yo digo: Cree en tus sueños aunque los demás no te entiendan, aunque los demás piensen que estás loco, no pasa nada, es verdad, si, lo estás, pero cree en tus sueños, siéntelos, imagina que es posible, si no lo haces, serás un loco más, terminaras siendo como ellos.

 

6.-       Mi novia me dijo: Mirame a los ojos y dime la verdad. Yo digo: Hacedlo. Mirad a los demás a los ojos y decidles la verdad aunque duela. Quizá yo siento placer con el dolor y este consejo no vale para nada. Pero hacedlo y sentiréis alivio por dentro, es una sensación extraña. Como cuando vas al baño y no sabes para que has entrado.

 

7.-       Una Quiromante me dijo: En tus manos veo muchos caminos, muchas posibilidades. Yo digo: Da igual cuantos caminos tengas delante tuya si no mueves los pies del suelo. Tienes que avanzar por tu camino, desviate de la ruta, encuentra otros senderos, descansa bajo un árbol, pero termina la ruta, no desistas. Las posibilidades son como los peces, hay muchos en el mar pero sin una red no los podemos pescar. Las posibilidades nacen de tu trabajo, algunas veces aparecen en tu camino por medio de otros exploradores, no las desaproveches, de las colaboraciones nacen cosas estupendas, sino que se lo digan al Menage a troi.

 

8.-       Un desconocido me dijo: ¿Tienes fuego?  Yo digo: Lleva siempre un mechero encima, o en su defecto, cerillas, y sal a la calle a altas horas de la madrugada para ofrecer tu lucero a las almas narcóticas que están perdidas. Los mejores personajes están en la vida real, y si tienen huevines, que te acusen de plagio.

 

9.-       Un niño me dijo: ¿Por qué los adultos no podéis volar? Yo le respondí: “Yo si puedo”. Nunca dejes que tu niño muera. Nunca olvides que fuiste un niño, el teatro es juego, imaginación, creatividad, ilusión… Nunca pierdas esa magia que un día tuviste. Mira a tu alrededor como lo haría un niño, los adultos ya están cansado de mirar, mirar y mirar.

 

10.-     Otros dirán: Que todo lo escrito aquí son sandeces. Elucubraciones banales sin ningún sentido. Yo digo: Que todos ellos tienen razón. Que nadie te dará el decálogo perfecto porque no existe, es más, afirmo que los decálogos no valen para nada. Lo que vale es la experiencia, y aun así, a veces ni con eso basta. Lo único que importa, y de eso estoy seguro, es vivir.  Vivir y ser feliz. Lo demás es secundario. Vive y se feliz. Es tan y típico y tan tópico que debería darle a la tecla ç y eliminar todo este decálogo, pero no lo hago.

NON SERVIAM

Este manifiesto de Vicente Huidobro (Chile 1893-1948) es la inspiración de los tres últimos puntos de mi Decálogo. Os lo dejo a ver qué os parece:

huidobro

NON SERVIAM

Y he aquí que una buena mañana, después de una noche de preciosos sueños y delicadas pesadillas, el poeta se levanta y grita a la madre Natura: Non serviam.

Con toda la fuerza de sus pulmones, un eco traductor y optimista repite en las lejanías:«No te serviré».

La madre Natura iba ya a fulminar al joven poeta rebelde, cuando éste, quitándose el sombrero y haciendo un gracioso gesto, exclamó: «Eres una viejecita encantadora».

Ese non serviam quedó grabado en una mañana de la historia del mundo. No era un grito caprichoso, no era un acto de rebeldía superficial. Era el resultado de toda una evolución, la suma de múltiples experiencias.

El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo la declaración de su independencia frente a la Naturaleza.

Ya no quiere servirla más en calidad de esclavo.

El poeta dice a sus hermanos: «Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ¿Qué ha salido de nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?

»Hemos cantado a la Naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa). Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores.

»Hemos aceptado, sin mayor reflexión, el hecho de que no puede haber otras realidades que las que nos rodean, y no hemos pensado que nosotros también podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que espera su fauna y su flora propias. Flora y fauna que sólo el poeta puede crear, por ese don especial que le dio la misma madre Naturaleza a él y únicamente a él».

Non serviam. No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Te servirás de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo también me serviré de ti. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas.

Y ya no podrás decirme: «Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo…. los míos son mejores».

Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse. Ya no podrás aplastar a nadie con tus pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu trampa.

Adiós, viejecita encantadora; adiós, madre y madrastra, no reniego ni te maldigo por los años de esclavitud a tu servicio. Ellos fueron la más preciosa enseñanza. Lo único que deseo es no olvidar nunca tus lecciones, pero ya tengo edad para andar solo por estos mundos. Por los tuyos y por los míos.

Una  nueva era comienza. Al abrir sus puertas de jaspe, hinco una rodilla en tierra y te saludo muy respetuosamente.

Vicente Huidobro, 1914.

Decálogo

equilibrio dali

1. Nuestra ocupación es la Belleza. Juntamos palabras porque confiamos que pueden llegar a convertirse en una especie de conjuro. Por eso, necesitamos que alguien -acaso nosotros mismos, solos, de noche- las pronuncie con la confianza de mejorar la vida, de alejarnos de los actos cotidianos que nos condenan al aburrimiento. Apreciemos el cuerpo, el ritmo, el sudor y la repetición. ¡Que se nos abrasen las yemas de los dedos! Así podremos encontrar el tímpano -secreto y misterioso- que vibra en las regiones sórdidas.
2. El escritor conoce el peso y el color de las palabras. Sabe que la eficacia de la ceremonia depende del orden, el rigor y la singularidad de cada una de sus partes.
3. El escritor conoce, investiga y desprecia los mecanismos del poder y los ardides de los poderosos. Sabe que la Belleza es inútil e improductiva. No debe olvidar que su público será siempre la inmensa minoría. Un hombre extraño, delicado y firme, siempre querrá acercarse a nosotros. La Revolución es extremadamente seria, así que es mejor soltarle la correa y dejarle que olisquee las braguetas históricas de los otros.
4. El dramaturgo aprendiz debe trabajar incansablemente. Su oficio, mientras crece, es el silencio; si no, no será capaz de percibir la gracia sutil de las formas y se embrutecerá. Tendrá que contrastar su piel con otras y saber que no hay más filtro que el tacto, la risa y la ironía. En su madurez, si ha sabido procurarse los narcóticos oportunos, ofrecerá algo bueno. El dramaturgo viejo -esto no es una cuestión necesariamente de edad-, en vez de construir cátedras en las colinas, sabrá retirarse.
5. El escritor debe esperar ansiosamente una aparición, aunque sea en sueños. Toda la sangre de su infancia le volverá a las venas cuando se le presente, en cualquier forma y bajo cualquier abvocación, la Diosa Madre. Una cacerola, una columna, un erial y un cuerpo masculino son lugares de gran actividad mariana.
6. El escritor no debe renunciar nunca a la soledad.
7. Es importante educar el gusto. El escritor mediocre es incapaz de concebir su oficio integrado en el resto de la artes; como consecuencia, nos asedia una nube de normas flácidas y criterios enfermos. El buen dramaturgo -este es el artista- adiestra su sensibilidad, reconoce lo mágico en los otros. Sabe cuidar las excentricidades de su aristocracia (No se ganan, se heredan elegancia y blasón…).
8. Besemos los pies de Prometeo, que trajo el fuego a los hombres y ahora se ve condenado a que su Madre le muerda el hígado todas las mañanas.
9. Hay que olvidar las arqueologías. No tiene sentido buscar a los griegos, a los españoles del siglo XVII o a los elegidos de la Transición, porque no tienen nada que decir a las minorías de hoy. Debemos hacer un teatro nuestro, que arañe las arterias de nuestro tiempo y que solo pueda existir entre nosotros. Fantasía, imitación, ficción… son palabras que inventaron los fariseos para castrar al gamberro de las plazas.
10. La realidad es el mecanismo del stablishment para reprimir la sensibilidad y la subversión. Esto lo dicen los ojos de los zorros y las palmas de los niños. Nuestra voluntad es destruirla.

DECÁLOGO DEONTOLÓGICO (JURAMENTO DRAMÁTICO)

Juro por Dioniso y Apolo -sin olvidar a Atenea-, por Borges, Gloria Fuertes y Shakespeare, juro por todos los dioses y todas las diosas, tomándolos como testigos, -y a pesar de mi juventud en la que solo sé que no sé nada- cumplir fielmente según mi leal saber y entender, este juramento y compromiso:

  1. Prometo solemnemente consagrar mi vida al servicio de la humanidad; ejercer mi profesión dignamente y a conciencia
  2. Estudiar a todos los grandes y sus grandes teorías para luego hacer con ellas lo que me de la real y mesiánica gana
  3. No mirar solo mi ombligo, pues los de los demás también están llenos de líneas que leer, de las que aprender tanto o más
  4. Aceptar el error. Asumir la inseguridad. Corregir
  5. Ser tan libre como constante -incluso respetuosa- con el trabajo: tanto con el de los demás como con el mío propio
  6. Bendecir a la pereza por encima de todas las cosas, pues en ella se encuentra la verdad, el esfuerzo y el miedo
  7. Todo lo que vea y oiga en el ejercicio de mi profesión, y todo lo que supiere acerca de la vida de alguien, si es cosa que no debe ser divulgada, lo callaré y lo guardaré con secreto inviolable escondiéndolo bajo otros nombres y/o circunstancias
  8. Hacer reír, hacer llorar, hacer sentir, hacer hablar
  9. Esforzarme por estar en los zapatos de otros, por muy alejados de mis opiniones que estén, pues solo así un personaje será rico y justo, pues solo así se creará el debate, pues solo así podremos avanzar, pues solo eso significa el teatro
  10. Puntuar exhaustivamente y sin excepción los finales de frase, para evitar así los ataques de histeria de allegados queridos

Juro equivocarme y cambiar –tanto de formas como de opiniones- , renegar de lo dicho y grabar a fuego la nueva visión para posteriormente variarla de nuevo, y así sucesivamente hasta mi muerte, enseñándoselo a mis hijos y a los hijos de mis hijos

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MENÚ DE HOY: DRAMATURGO

dramaturgo

Una receta encarga Vizcaíno

listando el buen hacer del dramaturgo

y al fuego de mi sinsabor alumbro

que en mi vida me he visto en tal conflicto.

  1. Sea éste el principal gusto del guiso;
  2. añádansele sueños, ciencia y mundo;
  3. remuévanse con arte propio de uno,
  4. y atice con empeño el carboncillo.
  5. Cúbrase con modestia y arrebato,
  6. compruébese de “yo-mí-me-conmigo”,
  7. déjese reposar de cuando en cuando,
  8. riéguese con esencias y con vino.
  9. Despierte las conciencias del letargo
  10. al apreciar su aroma en el servicio.